Domingo. Hay un cansancio somnoliento sobre el lago. Las barcas extienden sus alas perezosas, la corriente empuja seres resacosos de noches desdentadas.
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domingo, 8 de septiembre de 2024
viernes, 6 de septiembre de 2024
Cae otro meteorito y no se detiene el mundo. Las guerras abrasan Ucrania y Gaza, pero nadie llora las muertes inútiles. Los fascismos asoman su nariz puntiaguda sobre las masas desnortadas y no sabemos o no queremos frenarlo. La economía globalizada empuja a una gran parte de la población hacia la pobreza pero no nos movilizamos aunque, tal vez, si se cayeran las redes sociales durante un día entero se organizarían movilizaciones masivas que harían colapsar imperios.
jueves, 5 de septiembre de 2024
Lucien
Lucien baila dejándose acariciar por la brisa que llega desde el lago. Tiene la mirada azul y la sonrisa afable de quienes serán niños para siempre. Su pueblo no sería igual si él no estuviera porque despierta a la mañana con sus saludos, mientras reparte el correo meticulosamente, puerta a puerta, y pregunta a todos por su salud, por su familia, por cómo han pasado la noche; y se toma un café, con mucha leche, en el bar de Etien; y después pasa por la panadería de Camille a comprar una hogaza; y disfruta de cada segundo con la intensidad pura de quien no ve el mal en todas partes, ni desea todo lo que no posee. Lucien, como dice su nombre, es un ser de luz.
miércoles, 4 de septiembre de 2024
martes, 3 de septiembre de 2024
Vemos las cosas como son, pero no como fueron. Admiramos los edificios antiguos, restaurados, ocupados por una nueva burguesía especulativa y pujante, pero lo desconocemos todo sobre su tiempo y sobre las vidas de quienes los habitaron entonces. Admiramos la muralla romana sin pensar en las ofensivas que contuvo. Admiramos los burgos medievales sin imaginar la mugre, las enfermedades y el sometimiento en los que vivieron sus ciudadanos. Admiramos la Revolución Francesa sin comprender que fue el estallido del hambre lo que la provocó y sin recordar la riada de muertes, luchas y conflictos que la sucedieron. Practicamos una admiración pasiva e ignorante que solo sabe mirar desde el presente sin conocer la realidad exacta del pasado y, del mismo modo, nos juzgarán desde el futuro sin comprender por qué no se tomaron las medidas para frenar la contaminación, el cambio climático, las hambrunas masivas o la represión de la migración climática. Aunque, a decir verdad, desde el presente tampoco somos capaces de entenderlo.
domingo, 1 de septiembre de 2024
sábado, 31 de agosto de 2024
viernes, 30 de agosto de 2024
Micro diálogo del absurdo
- Dios es la creación más sofisticada del hombre.
- ¿Eso crees, hijo mío?
- Por supuesto.
- Te perdono porque no sabes lo que dices.
jueves, 29 de agosto de 2024
La rueda del hámster
Nuevas versiones de las películas de siempre llegan a las carteleras del verano, y del otoño y del resto del año, como si ya no supiéramos crear nada nuevo. La moda se estanca en revisiones más o menos festivas de los años setenta, ochenta y noventa. La pintura se repite a sí misma, y se recuerda, e insiste, porque es difícil hacer algo diferente. La música se ha quedado encallada en una parodia de latinidad en la que nadie sabe tocar instrumentos ni cantar sin filtros. Las redes sociales se llenan de nuevos ejemplos de creatividad basados en inteligencia artificial. Los niños de las familias con aspiraciones sociales se disfrazan de criaturas de los peores años treinta del siglo pasado. Hay creadoras de contenido que abogan por resucitar a la sometida esposa perfecta. Se extiende entre ciertas capas de la sociedad más joven la añoranza de un tiempo caníbal que nos llevó a una de las peores guerras globales de la historia. Pero todo sigue su curso sin que nadie detenga la enorme bola de estupidez que amenaza con aplastarnos a todos.
lunes, 26 de agosto de 2024
Amanece, la ciudad del lunes se despierta con resaca de retornos y una frescura amable que compensa tanto calor acumulado. Un repiqueteo de equipajes sobre ruedas atraviesa la calma de la calle. El turismo no cesa. Es una floración nueva que llega a cada barrio, a cada cruce, a cada arrabal.
Amanece y las noticias de ayer se marchitan dejando a su paso nuevas cataratas en “scrolls”, ladronas de tiempos ahorrados que alimentan vacíos.
Amanece. Alguien activa el altavoz de su móvil y derrama insoportables melodías para el padecimiento masivo de los viajeros del metro. Alguien habla a gritos a través de un teléfono que tal vez sea innecesario. Alguien intenta leer la injusticia tatuada en los rostros de quienes creen ser víctimas cuando en realidad son torturadores.
Amanece, la ciudad del lunes se despierta con resaca de retornos.
domingo, 25 de agosto de 2024
El ser humano tiende a la sumisión. El hombre pobre se somete al rico; el que se considera menos capaz al inteligente; el débil al fuerte; el consumidor, al especulador; el administrado al administrador. Y la forma de visibilizar esa sumisión es muy variada, desde el más común clientelismo, pasando por la adulación más o menos encubierta, hasta llegar al servilismo más abyecto.
Tal vez este sea el motivo por el cual nuestra sociedad no está dirigida por los más valiosos, sino por aquellos que conocen y utilizan mejor los resortes del poder: las debilidades humanas, el miedo y el control de los secretos ajenos. Las sociedades cambian, las tecnologías evolucionan, pero las herramientas de sometimiento siempre serán las mismas.
Imagen tomada de Foro Alfa
sábado, 24 de agosto de 2024
viernes, 23 de agosto de 2024
Viernes. Agosto comienza su declive mirando de reojo el retorno a la rutina. El calor no ceja en este Madrid semidesértico de gente y clima. Las madrugadas se van haciendo más lentas, más plomizas.
Viernes. Los rosales de la memoria se agostan. Las gentes no quieren saber qué ocurrió ni por qué, pero las fauces de ese pasado se acercan y van husmeando en los vacíos de las conciencias para sembrar las semillas del odio.
Viernes. La política sigue atascada en la burbuja de “lo mío, lo nuestro”, ciega, como siempre, a la realidad. La violencia no ha cesado de traernos muertos a las orillas del otoño, durante todo el verano. Las guerras no cesan. Los asesinatos de mujeres y niños continúan. Las conciencias duermen. El Mediterráneo se llena de cadáveres anónimos, el foco mediático se pone en un grupo de millonarios ahogados en un velero.
Viernes. La semana ha sido absurda y anodina, como todas.
Los que creen mover los hilos juegan a ser imprescindibles.
Los que de verdad deciden broncean sus conciencias al sol mientras deshojan de humanidad decisiones asesinas.
Ilustración: Miguel Vega Arce
miércoles, 21 de agosto de 2024
martes, 20 de agosto de 2024
lunes, 19 de agosto de 2024
Cuando llegue septiembre, cuando el tren en marcha a la rutina traiga a los pasajeros del verano para volver a poblar la ciudad con su resignación, sus urgencias y propósitos sin futuro, sus ropas de playa melancólicas de mar y sus jornadas sonámbulas, yo haré las maletas para emprender el viaje de regreso a la libertad.
sábado, 17 de agosto de 2024
Hay un momento decisivo en la vida del viajero, en el que prefiere los viajes de interior, tendiendo redes de recuerdos y lecturas enriquecedoras, para no tener que soportar el destilado sudoroso de la mala educación; de la falta de interés y de empatía por lo que se está visitando -y por el resto de los seres humanos que comparten espacio en el tiempo-, del embrutecimiento de rebaño sin pastor.
Hay un momento terrible en la vida de todo viajero cuando se da cuenta de que ya no es capaz de encontrar ningún destino en el que una masa cargada de teléfonos maravillosos y una necesidad imperiosa de narrar su realidad a gritos, no lo llene todo con la baba de su vacía insolencia.
Hay un momento irreversible en la vida de todo viajero, cuando haciendo balance de sus deseos y sus temores, cuelga para siempre la mochila y los zapatos de caminar porque ya no encuentra la luz de su destino.
viernes, 16 de agosto de 2024
jueves, 15 de agosto de 2024
miércoles, 14 de agosto de 2024
Delirios de verano
Y si dios fuese un algoritmo. Y si todo esto, todo lo que me rodea, no fuese más que una retícula digital.
martes, 13 de agosto de 2024
domingo, 11 de agosto de 2024
Calor. Las persianas bajadas, el silencio sofocante del verano detiene el tiempo en una burbuja irrespirable. La calle arde y yo me remuevo sobre la sábana, suavemente azotada por el aire de un ventilador que rumia lentamente la misma sinfonía. En la radio flota una voz insustancial: contenidos de verano, charlas repetidas que a veces cacarean risas huecas como los aplausos pre grabados de las comedias televisadas. El pensamiento se desliza pesadamente, la pereza se adueña de la mente y de los cuerpos. El cielo palpita.
sábado, 10 de agosto de 2024
209 Rue Saint-Maur
209 Rue Saint-Maur, París
Ruth Zylberman
Errata Naturae
Algunos libros, cuando se terminan, en realidad sólo acaban de empezar, porque abren brechas largas en el lector, como tentáculos que palpan emociones y conciencias.
Esta obra - en cierto modo indescriptible - narra con una belleza sensible y tenaz, la vida de un edificio París, la vida de quienes lo habitaron y lo habitan, pero sobre todo, habla de la constancia de una mujer extraordinaria que ha sido capaz de reconstruir su historia y de reunir a muchos de los supervivientes de la persecución nazi que vivieron en este 209 Rue Saint-Maur, durante la ocupación de Francia.
A través de sus líneas he disfrutado y he llorado con los reencuentros, con las ausencias y con las desmemorias que protegen del dolor.
“209 Rue Saint-Maur, Paris. Autobiografía de un edificio” es, sin duda, enorme por el trabajo realizado, por la sensibilidad desplegada, por la belleza de su narrativa y por su propia extensión.
jueves, 8 de agosto de 2024
martes, 6 de agosto de 2024
lunes, 5 de agosto de 2024
Cada silencio
Cada silencio que reservas para mí es un tesoro y un reto. Cada palabra que me dedicas, el fluir de un manantial.
Ausencias
Por todas partes, junto a los contenedores sarnosos, encuentro las señales de los naufragios ajenos, los vestigios de las ausencias, la generosidad última de quienes aún creen que alguien podría querer aquello que ellos desechan.
viernes, 2 de agosto de 2024
Palestina
La sangre no deja de manar, la muerte y la guerra forman parte de la megalomanía del ser humano. Siempre hay gentes dispuestas a masacrar a otros en nombre de un dios, de la venganza, de la superioridad racial, del espacio vital, de la economía, de la divergencia política. Cualquier excusa es buena cuando la compran los unos y la defienden los otros, y deshumanizar al enemigo, matarlo de hambre, tratarlo como a un ratón en un laberinto hasta arrinconarlo por completo en un gueto minúsculo e insalubre, no es una técnica nueva, pero es sorprendente que precisamente aquellos que padecieron la persecución y el genocidio masivo y sistemático estén haciendo lo mismo con su pueblo vecino. No sé qué intereses geo estratégicos y políticos pueden ser tan poderosos como para no poner fin, de una vez por todas, a la masacre cobarde de todo un país.
domingo, 14 de julio de 2024
“El placer de los meteoros” - Marie Gevers
“El placer de los meteoros”
Marie Gevers
Errata Naturae
Este libro, precioso, emocional y lleno de matices, se construye sobre el placer de la literatura por la literatura misma, sin la necesidad de trabar un argumento, sin el sometimiento a más ley que el fluir de una escritora enamorada de la naturaleza sencilla de su tierra. Gevers selecciona con precisión cada palabra, observa el ritual certero y cíclico de las estaciones que tallan el tiempo y lo delimitan en fracciones precisas en las que florecen por orden arbustos, árboles y criaturas, en las que la decadencia no es el final sino la preparación del siguiente ciclo, en las que el pincel lúcido de la vida cambia los colores, las emociones y las temperaturas al ritmo de un reloj perfecto.
Este es, sin duda, un libro para paladear en verano, cuando la mente se distiende y navega libre, sin urgencias; cuando se puede comprender la pura belleza de la contemplación y de la palabra más poética asociada a las inmutables realidades de la vida.
jueves, 11 de julio de 2024
Diario del ladrón - Jean Genet
“Diario del ladrón”
Jean Genet
Cabaret Voltaire, 2023
Fascinada por su prosa limpia y elegante, - a pesar de la dureza del texto y de la explicitud de algunas frases- no he podido dejar de leer, apasionadamente, hasta la última línea, este “Diario del ladrón” de Jean Genet.
Si digo que el autor se abre en canal para contarnos una parte truculenta de su vida, no exagero y, sin embargo, no se encuentra en la obra ni rastro de victimismo. El lector entra de su mano en una existencia sometida a la violenta y la miseria de la que Genet salió gracias a la literatura, si, pero también a la aceptación, a la búsqueda de la belleza en el dolor y la desdicha, a la exaltación de esa realidad y al sometimiento consciente y voluntario. Genet describe un tipo de amor que, más allá de su homosexualidad, tiene algo de sacrificio ritual, de liturgia, de entrega obsesiva. Se mueve y avanza buscando, rindiéndose a lo inevitable, humillándose si es necesario.
En pocas ocasiones un autor tiene la capacidad de observación y comprensión de las almas que demuestra Jean Genet en esta obra en la que desnuda la perversión de los personajes que le acompañan y a los que adora, comprende e imita, adaptándose a la abyección de un inframundo al que se vio lanzado desde la más tierna infancia y del que, sin embargo, jamás renegó.
domingo, 16 de junio de 2024
Reflexiones del Minotauro
Qué caro es el silencio. Qué difícil es encontrar un lugar en el que el ruido no haga presa en uno y lo zarandee y lo aísle y lo descentre. Un lugar en el que disfrutar del sencillo susurro de los árboles, del sosiego del agua, de la voz inspiradora del viento entre las montañas, sin procesiones humanas que lleguen a tomar imágenes con las que alimentar sus redes sociales. Qué difícil es sentir solo el pálpito de la naturaleza en toda su inmensidad sin el griterío de la multitud vacacional, ansiosa y estridente que lo llena todo con su zumbido de enjambre.
jueves, 13 de junio de 2024
No importa
No importa si el tiempo se adensa cuando estoy contigo, o si las voces de los niños en el parque, al otro lado de la calle, acompañan nuestras largas tardes de conversaciones infinitas, llenas de recuerdos hechos de matices, de aromas, de sabores encapsulados en la memoria de los años consumidos. No importa si, mientras nosotros devanamos décadas de vida, la otra vida, la que fluye ahí fuera, nos deja al margen, intocados.
No importa porque mientras jugamos a retar nuestras memorias, el tiempo se detiene entre sus hilos y podemos olvidarnos de todo para siempre, como dioses pequeñitos ungidos y distantes, hijos de nuestra orfandad azul y diminuta, de nuestro silencio de niños emigrados, de nuestras manos abrazadas como nudos, poderosas y cansadas, atadas firmemente a nuestros días.
domingo, 9 de junio de 2024
Entre culebras y extraños - Celso Castro
“Entre culebras y extraños”
Celso Castro
Ediciones Destino
Una vez más me adentro en el universo envolvente de Celso Castro, un limbo personal que hace que el lector sienta que el autor le va hablando al oído, llevándole hasta el interior mismo del protagonista.
Siempre me desconcierta un poco, al principio, esa anarquía de la puntuación y las mayúsculas con la que parece querer aligerar la orografía del texto para que ningún obstáculo frene el discurso, pero siempre logra atraparme y llevarme inevitablemente hasta ese lugar de la mente en el que todo encuentra su forma, su lógica, su camino. Y lo hace con hermosas frases evanescentes, como estas, que quedarán tiritando en el aire para siempre: “lo que me hacía sumamente infeliz era mi aparato espiritual”; “coágulos de desesperación”; “los demás se bebían aquella sangre con las gafas”; “en cierto modo todos tenemos el mundo en la punta de la lengua” o “eres tan limpia como un abismo”.
“Entre culebras y extraños” vuelve a navegar el tormentoso océano de la adolescencia, esa lucidez doliente, y lo hace narrando la tumultuosa realidad de la familia, los afectos, las traiciones y las enfermedades del cuerpo y del alma. Todo un viaje literario.
sábado, 8 de junio de 2024
Elecciones europeas 2024
Hoy es la jornada de reflexión, pues bien, reflexionemos sobre en qué mundo queremos vivir, sobre justicia y libertades, sobre pensamiento crítico, sobre educación, sobre ecuanimidad e igualdad de oportunidades. Y, sobre todo, vayamos a votar, porque a menudo la ciudadanía ve las elecciones europeas como algo secundario e intrascendente, pero en Bruselas se toman muchas medidas que definen el rumbo de nuestras vidas y de las de nuestros hijos. Del sostenimiento de la Europa libre, faro cultural y democrático, de la idea de progreso sostenible, depende nuestro futuro. Votemos, pero hagámoslo con la cabeza y no con las tripas. Votemos a favor de un proyecto estable y renovador, no lo hagamos en contra de nadie, como solemos hacer, porque ese es el germen del fracaso del sistema.
jueves, 6 de junio de 2024
"El frágil orden del universo" - Eduardo Quijano
“El frágil orden del universo”
Eduardo Quijano
Editorial: Cazador de ratas,
2023
Los relatos de “El frágil orden del universo”, de Eduardo Quijano, transcurren en un mundo ficticio, más serial que cinematográfico, con un cierto regusto a western. Sus veinte historias, tan satíricas y absurdas como hilarantes, nos ponen ante el espejo de nuestros propios miedos, banalidades e insuficiencias. Entre sus personajes están la Vida, “tirada en un sofá, mirando el televisor”, brutal y refractaria; la Muerte, que resulta ser mujer - extremo que ha constatado el protagonista porque “le ha tocado las tetas”-; o Lord Henry Milikan, un hombre racional que pretende comprender a su amante hasta sus últimas y feroces consecuencias.
Posiblemente, si tuviera que
definir “El frágil orden del universo” con una sola palabra, yo diría que es
“irreverente”. Desde luego sacude al lector con un humor negro que mezcla los
valores éticos de una marginalidad cercana al cómic, con un pragmatismo brutal
e ingenuo a la vez. El lector se va abriendo camino a través de un lenguaje
extremadamente coloquial, a menudo malsonante, con el que sus personajes nos adentran
en el caldo de cultivo inhóspito de su propia existencia, sometidos a nuevas
leyes del universo en las que la normalidad está trufada de violencia, de una
sexualidad a veces embarrada por la duda o por el miedo; y en la que nos
encontramos, por ejemplo, con la “Sociedad Secreta, Vidas Emocionantes”, o con la
“Asociación de Alérgicos de Mapunche”, como marcos para dar explicación a todos
los tropiezos de la existencia, o para aliviar la necesidad patológica de
formar parte de algo, de sentirse alguien.
En definitiva, “El frágil orden del universo” es una lectura fresca, surrealista y divertida que rompe las costuras de la realidad y lanza al lector al ruedo de lo políticamente incorrecto, donde los muertos regresan a la vida; la automutilación puede ser una manera de recuperar la amistad perdida y la riqueza no es un antídoto contra la estupidez.
Paloma Ulloa
jueves, 23 de mayo de 2024
Egotismo delirante
domingo, 19 de mayo de 2024
Lecturas
Hay tanto por leer, por aprender, por degustar. Hay tanta oferta antigua y nueva. Hay tanto vertido sobre los papeles impresos, vírgenes , inocentes, que me pregunto si merece la pena seguir emborronando el mundo. Hay tanto memorable y, sobre todo, hay tanto innecesario, repetitivo y fatigante, que resulta casi imposible separar el trigo de la nada vacía de palabras prescindibles, publicadas para mayor gloria del ego insustancial de quien lo escribe. Hay tanto, tanta sobreproducción marchita, tanta falta de autocrítica o criterio, tanto decir sin decir nada que, a veces, el desaliento me gana.
viernes, 17 de mayo de 2024
Tiempo
domingo, 12 de mayo de 2024
Paseo por Madrid
Paseo por Madrid, el mismo Madrid por el que me llevó mi padre de la mano tantas veces. El de los barrios sabrosos y la gente hablando en los portales; el de las churrerías y las tabernas; el de los modestos limpiabotas que se ganaban unas monedas a las orillas de la Gran Vía; el de los aperitivos de gambas y los suelos crujientes de servilletas de papel.
Sin embargo esa ciudad ha desaparecido. En algunas cosas ha mejorado, claro está, pero la gentrificación ha ido destruyendo el tejido humano que la hacía única. Las tiendas de ultramarinos, las droguerías, las panaderías, las mercerías, se han transformado en negocios de venta de recuerdos, turrones, cafés y bares de tapas con oropeles ficticios de pasado. Una pequeña multitud de supermercados express dan servicio a los apartamentos turísticos y, la libertad de especular, ha destronado para siempre, el derecho a una vida digna y en paz en el centro de nuestra propia ciudad.
sábado, 11 de mayo de 2024
Reflexiones del Minotauro
Solo quiero hacer una reflexión en voz alta: La mayoría de los españoles no somos antisemitas, sencillamente estamos en contra de la política genocida y de tierra quemada que está aplicando Israel al pueblo civil palestino que sobrevive en Gaza. Y este análisis podemos hacerlo con toda la contundencia porque, afortunadamente, España es un país que, cuando fue abrasado por el terror de ETA, supo distinguir, clara y coherentemente, entre vascos y asesinos. No creo que los gazaties se merezcan menos.
domingo, 5 de mayo de 2024
Día de la madre
Mi madre se quedó huérfana cuando tenía nueve meses. Tras la Guerra Civil depuraron a su padre, trabajador de los ferrocarriles, y estuvo preso durante varios años. Sufrió la separación de la familia, la soledad, las miserias del egoísmo del hambre de tíos y parientes. Aprendió el afán de la protección a los niños desde el dolor de su propio abandono, y es una madre imperfecta, como lo somos todas, que supo reconstruir su ternura con los jirones que le quedaron de su propia infancia.
Hoy, a sus noventa y un años, sigue siendo un ejemplo de fortaleza y de resiliencia.
¡Felicidades, Madre!
sábado, 4 de mayo de 2024
Esta ciudad
Esta ciudad se ha convertido en una acumulación de soledades. Almas vacías que se sientan frente a frente y no se miran, no hablan, no se conocen ni se reconocen. Las pantallas iluminan los rostros inexpresivos, embrutecidos, cenicientos. La ciudad apila vidas en cordilleras verticales, en guetos amurallados con piscina, en burbujas sobre ruedas. Lo que ocurre fuera no es real. Los otros son fantasmas, criaturas de humo que a veces nos tocan y se disuelven en olvido, ruido de fondo, nada.
viernes, 8 de marzo de 2024
Tenía que contarlo - María Luisa Álvarez Llorente
En este día me gustaría hacer un homenaje a todas las mujeres que lucharon por la igualdad mucho antes que nosotras. Ellas nos allanaron el camino con valentía, en un mundo en el que mantener las convicciones era peligroso, en el que ser mujer suponía estar supeditada a los hombres porque se las consideraba inferiores cuando no sencillamente invisibles.
En este libro que aparece en la fotografía y que me regaló una amiga, sobrevive un ejemplo de dignidad y de franqueza. María Luisa Álvarez Llorente narró en estas páginas su vida como hija de represaliados políticos, como esposa de minero y como activista de izquierdas.
Gracias a ella y a todas las heroínas anónimas que nos han regalado, con su sacrificio, la certeza de ser iguales, capaces y libres. Es cierto que todavía hay un camino por andar pero, sin ellas, jamás habríamos llegado hasta aquí.
viernes, 21 de julio de 2023
Fingía leer
lunes, 19 de junio de 2023
Literatura
Leo. Navego una de las novelas más alabadas por la crítica oficial de los diarios de tirada nacional, por los blogueros, “expertos”, YouTubers, Instagramers y opinadores de todo cuño, pero yo me siento extraña, vacía, decepcionada. Me parece una obra repetitiva y condescendiente. Los personajes me resultan inconsistentes. El final, que debería ser sorprendente, y al que me he ido acercando con una pereza letárgica, resulta previsible casi desde el principio.
Siento un enorme desánimo cuando finalizo la última puntada de este tejido parcheado. No me ha gustado. No he visto las cosas que supuestamente lo hacen único. No he conectado, disfrutado o apreciado la labor creativa que se le atribuye.
Seré yo. Serán mis prejuicios de vieja lectora. Será que no soy el público objetivo al que va dirigido. O, simplemente, es que lo he leído en el momento equivocado. Qué sé yo.
En cualquier caso buscaré enseguida otra obra con la que enjuagarme el sabor amargo que me ha dejado ésta. Tal vez un libro ya leído muchas veces. Una de esas creaciones que te devuelven la ilusión por la literatura y te borran de inmediato de la memoria el decepcionante pasado reciente.
sábado, 10 de junio de 2023
Prensa en las tripas de Madrid
Navego por las tripas de Madrid. Un pasajero entra en el vagón leyendo un periódico de tirada nacional, en papel, - no gratuito - y lo miro con una mezcla de agradecimiento y admiración. Me fijo bien en lo que lee. No está ojeando las páginas deportivas, está centrado en las noticias internacionales. Alzo la vista del papel impreso y me detengo en él: es un hombre cercano a los cincuenta años, de complexión normal. No llamaría la atención entre la multitud. Tiene el cabello canoso y una barba bien recortada. Viste pantalón vaquero y un chubasquero discreto, de color azul y, sin embargo, por unos minutos se ha convertido en un ser excepcional en este nuevo mundo en el que en el metro se ven películas, vídeos de Tik Tok y mensajes de WhatsApp; en esta realidad distópica en la que primero nos regalaron las noticias, luego nos las tradujeron a través del púlpito de Internet para, finalmente, volvernos a cobrar por una versión más o menos fiable de la realidad.
Ya no es habitual sentir el aleteo de las páginas del periódico en las mañanas crepusculares de los cafés. Ya casi nadie dedica tiempo a leer y a reflexionar. Se prefieren los noticieros exprés con sesgos claros. La realidad versionada con la conclusión que hay que sacar de ella. En este mundo no hay tiempo para andar pensando por uno mismo, eso son cosas que deberían hacer otros; esos que tienen suficiente conocimiento, los politólogos televisivos, los “expertos” que nadie sabe dónde consiguieron el incuestionable certificado de “sabio” en la materia.
Si, navego las tripas del metro y observo al único pasajero que lee un periódico de pago, de tirada nacional, y siento mucha nostalgia - quién sabe si por la edad - de otro tiempo, el mío, aquel en el que se construyó mi conciencia y mi vida. Aquel en el que el periodismo era una profesión seria y fiable que merecían el pago estipulado por sus noticias volátiles, impresas en papel, honestas, éticas y contrastadas.












































