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lunes, 16 de noviembre de 2009
Muñoz Molina: "La noche de los tiempos"

martes, 27 de octubre de 2009
Una lenta y silenciosa desaparición...

Cada sábado me levanto con el deseo de salir a la calle a comprar mis periódicos. Es un deseo teórico y cálido, una idea perfeccionada por la imaginación, compuesta de pequeños oasis de curiosidad saciados por novedades editoriales, entrevistas, prometedores viajes y sugerentes invitaciones artísticas.
Espero ese momento, como una niña que ve acercarse la Navidad, y me recreo en el olor a papel entintado, mientras ojeo las noticias, antes de seleccionar mis “bocados” favoritos. A veces descubro un título que me llena de inquietud, o una reflexión que me llega hasta los oídos como un eco de mi propio pensamiento, y me conmuevo.
Pero, cada semana descubro con desaliento la lenta desaparición de los kioscos que, con la misma humilde resignación con la que, ya hace tiempo, se apagaron las luces de las olorosas tiendas de ultramarinos o de las blancas panaderías embaldosadas de conversaciones amistosas, dejan de existir en el más desolador de los silencios; e, igual que un día los últimos compradores románticos tuvieron que cambiar los pequeños anaqueles de las tiendas de barrio por los anchos pasillos de los supermercados, nosotros, los que no queremos renunciar a mancharnos los dedos con la tinta del diario, nos vemos empujados a comprar el periódico en el impersonal bazar de una gasolinera, entre las bebidas refrigeradas y los panes prehorneados. Y me resultan extraños esta resignación y este olvido: el de los que no añoran a ese vecino que durante décadas les vendió la prensa con una sonrisa, y el de los que llegaron al público con su información y sus revistas, gracias a un pequeño ejército de vendedores que madrugaban hasta la extenuación, soportando los duros fríos invernales y los calores estivales.
Yo, por mi parte, mientras no cesen de rugir las rotativas, con sus almas industriales de rodillos perfumados, seguiré patrullando las aceras en busca de un vendedor de prensa que quiera entregarme un pedazo del presente perecedero e impreso, con el que llenar algunas horas de mi pequeña rebeldía.
viernes, 23 de octubre de 2009
"Madrid, Cuaderno de Viaje", en Nueva Tribuna
Sólo puedo dar las gracias por las palabras que Susana Iván dedica a mi obra. Pensar que alguien sienta de ese modo un texto que yo he escrito me llena de felicidad y colma de belleza la labor, a veces dolorosa, de escribir.
miércoles, 21 de octubre de 2009
Carpe Diem
"Otoño" Thomas MoranEn las ciudades, sin embargo, se impone la prisa: en los paisajes urbanos lloran los castaños y los parques amanecen, de improviso, cubiertos de perfectas hojas troqueladas. Ante las puertas bulliciosas de los colegios, se amontonan los coches impacientes, mientras sus conductores, enfermos de tiempo, ponen la mirada, angustiados, en la cercana Navidad. Nadie se detiene a pasear los bulevares alfombrados, a desgranar la belleza de un rayo de luz que atraviesa las gruesas nubes para regalarnos el tesoro de un instante; nadie entretiene una mirada perdida sobre una fachada hermosa.
A todos los que enferman en otoño e hibernan desesperados hasta que despunta el verano, quisiera invitarles a disfrutar, intensamente, cada uno de los instantes que vienen a buscarnos entre noviembre y mayo. Les invito a una taza caliente de memoria, a un pedazo de pastel de su propia infancia (probablemente más humilde), a una merienda de recuerdos navideños, a un refrigerio de paciencias recibidas. Tal vez, al calor de esa manta, con el tacto dulce de la mano de una madre en la mejilla, con la ventana del recuerdo abierta para ventilar nuestros graves problemas de adulto olvidadizo, encontremos que este otoño, este invierno que en breve se perfila, es mucho más cálido y fructífero que muchas primaveras.
Carpe Diem.
martes, 13 de octubre de 2009
Otro punto de vista del Liber 2009

lunes, 7 de septiembre de 2009
Muñoz Molina: la queja de la razón
Pero también es cierto que, ante cualquier crítica, una corriente de "patrioterismo"(cada vez más en auge), viene a silenciar la queja bajo el insípido telón de la "deslealtad" (que tan de moda han puesto nuestros tan desleales políticos).
Así que, cuando esta misma mañana he leído el artículo que semanalmente escribe Antonio Muñoz Molina ("Desolación de volver") en el suplemento Babelia de El País, he sentido, en cada palabra, el dolor de un hombre que ama su tierra y que ve con impotencia cómo la ignoracia y los intereses creados destruyen parte de su herencia.
Creo que muchos más deberíamos levantar la voz en contra de la estupidez impertante. Creo, sinceramente, que tenemos la obligación de no aceptar la destrucción de nuestro patrimonio en aras de la modernidad, de los localismos o de los presupuestos generales del Estado.
domingo, 9 de agosto de 2009
Käthe Kollvitz: el retrato del dolor
Hoy he sentido la pasión dolorosa de una mujer inquebrantable, de una artista que se dejó atravesar por el dolor y la injusticia para retratar mejor el terrible mundo proletario de los albores del siglo XX.En su obra las mujeres, y muy en particular las madres, son heroínas anónimas y miserables que se revuelve contra la muerte, alejándola de sus hijos. La brutalidad de la lucha por la supervivencia, se retrata en mayúsculas y en primera persona, en unos trazos vibrantes y desgarrados, dominados por la pasión.
Luchadora y madre, la artista se doblega ante la realidad y atrapa, como un reportero en las trincheras, los minutos anónimos de los seres con los que compartió aire, tiempo y miedos.
En ocasiones, mientras me detenía ante alguno de sus trabajos, las lágrimas anegaban mis ojos acostumbrados a la brutalidad contagiosa de la televisión y me he recordado a mí misma que no hace tanto tiempo que Europa se revolvía contra el hambre, que los obreros morían desatendidos y helados, al borde del esclavismo, y que los más pequeños corrían un altísimo riesgo de morir en la infancia, rodeados de mugre, desnutridos y empapados por la insalubridad de los barrios marginales y malolientes.
No está de más que, en un mundo que se duele por las contracciones de la crisis financiera, recordemos el pasado, no tan lejano, que se recoge en las obras de esta gran artista alemana.
Museo de Käthe Kollwitz en Köln
martes, 28 de julio de 2009
Vuelve el Gran Bradbury

En esa porción mínima de frases, he comprobado, con un enorme placer, que el escritor vuelve a pintar con sus palabras, paisajes y escenarios indelebles que, como en el caso de Fahrenheit, han ido haciéndose reales en lugares concretos de la geografía de mis viajes.
lunes, 6 de julio de 2009
SENTIR
Sorolla. Niños en la playaAhora es cuando se abren los libros y uno se deja empapar hasta el tuétano por el oleaje impreso de las palabras, cuando se alargan las conversaciones mecidas por la brisa, hasta bien entrada la madrugada, cuando se tiene la sensación de que somos capaces de todo y comprendemos, en toda su extensión, el milagro increíble que es la vida...
Llegan las horas tranquilas en las que se comienza a tejer un diario y se preparan los buenos propósitos para la siguiente temporada que, casi irremediablemente, se revalidarán con el final del año, al otro lado de la Navidad. Y llega el momento lúcido en el que nos encontramos a solas, desnudos ante nosotros mismos, frente a un espejo revelador que nos coloca en la dimensión vertiginosa de la minúscula realidad del ser…
lunes, 15 de junio de 2009
Ayer, firmando en la Feria del Libro de Madrid

Ayer estuve firmando en la caseta de la librería "Biblioketa". Como siempre ha sido una experiencia estupenda. Gracias a todos por venir, y espero repetir el próximo año.
martes, 9 de junio de 2009
La voz de Manhattan

Había sufrido otro largo día de rutina aplastante, de los que van borrando sin piedad el relieve humano, para modelar una pieza más del engranaje de la vida. Sin embargo, en el centro de ese enorme cuerpo negro de mujer, alguien había colocado la perla de una emoción dolorosa que quería salírsele a borbotones por la boca.
Bajó las sucias escaleras del metro, arrasadas de papeles; pasó su billete electrónico por el lector y atravesó el torno, rumiando entre dientes una antigua melodía densa y repetitiva que le fue creciendo dentro, mientras caminaba, hasta que salió de su garganta inundando los túneles embaldosados y sonámbulos. Aquella vieja cadencia esclavizada hablaba de Dios y de los hombres, del dolor, de la felicidad escasa de los desheredados, del miedo a la muerte y a la vida.
Estaba parada en mitad de la caverna atareada de viajeros anónimos, con los ojos cerrados y las manos apretadas contra el pecho, cantando melodías torrenciales que ocuparon las grutas, de eco en eco, hasta que se desbordaron por las bocas del metro, entre los huecos de las alcantarillas y a través de los respiraderos cinematográficos.
Durante unos segundos, alguien se detuvo en Wall Street y se paró a escuchar, y otros tropezaron con él, enfurecidos, pero se detuvieron también. Alguien quedó paralizado en mitad de la calzada y los coches no pudieron continuar su marcha. Alguien quedó en suspenso mientras encendía, proscrito, un cigarrillo furtivo, cobijado bajo la cornisa de un edificio y, alguien, retiró los auriculares de sus oídos anestesiados, mientras quemaba calorías y frustraciones tras el escaparate de un gimnasio de moda.
Por unos minutos, la ciudad quedó paralizada, asombrada por el desgarro impúdico que la obligaba a rebuscarse en los bolsillos del alma, y nadie se atrevió a moverse, a girarse hacia los que estaban a su lado, en busca de una respuesta.
Después, poco a poco, la voz se extendió hacia la espesura de Central Park; tomó los senderos melancólicos, los huecos espejos de los lagos inventados, las páginas de bronce del viejo Andersen, la soñadora mirada de Alicia, y arrastró las últimas hojas de otoño hacia Harlem, donde un hombre solitario sonrió con sus blancos dientes negros, temblando en la espesura de las casas abrasadas. Tenía en la pupila la opacidad ciega de las cataratas y, en la cabeza nevada, la pesadumbre del tiempo, pero pudo ver, entre los bosques de metal de Manhattan, el rostro contraído de la mujer que cantaba su furia mansa y poderosa.
La voz voló entonces alejándose hacia Queens, hacia Boston, hacia Québec, cada vez más débil, después de haber logrado, durante unos segundos, abrir las fosas de la tierra para suturar las costuras infinitas de la gente herida.
Manhattan se contrajo entonces, adaptándose a su nuevo equilibrio recién aprendido: Observó por primera vez los rostros de la gente que se cruzaba en sus calles, sintió el aroma de la piel ajena, el miedo y el deseo de los otros, y aspiró el perfume del café caliente en los grandes vasos de papel, que arrancan a manotazos la soledad pegajosa de las aceras atestadas.
Fue entonces cuando ella subió las escaleras para volver de nuevo al Mundo, con el alma renovada y vacía de sombras, y se entretuvo en mirar el espectáculo de la ciudad palpitante. Alguien le pidió disculpas por haberla empujado y le devolvió una sonrisa vacilante. Alguien ronroneó un “buenas tardes” a un compañero anónimo, en la ancha entrada de un alto edificio de oficinas y, alguien se paró, también sin motivo, con la mirada vuelta hacia el cielo sin nubes.
El sol rebotó juguetón contra los cristales insensatos, columpiándose en las cúspides quiméricas de los rascacielos; se coló entre los brazos de hierro de los puentes que cosen Brooklyn al costado de la Gran Manzana, se columpió entre los cuernos de un toro enfurecido en bronce, y reposó, doblegado, sobre las lápidas dormidas alrededor de la Trinity Church.

jueves, 4 de junio de 2009
Feria del Libro de Zaragoza
Me encantaría que nos encontrásemos allí.
martes, 2 de junio de 2009
HOPPER: La quietud del retratista solitario

Me conmueve la calma expectante que flota en los paisajes, como una sinfonía madura, sobre los perfiles de las gasolineras sonámbulas, de las mansiones dormidas, de las montañas inhabitadas, de las cafeterías desiertas, de las esquinas silenciosas de la ciudad crepuscular...
Creo que sería capaz de caminar por esos lugares; que podría reconocerme en esas mujeres que se dejan acariciar por un rayo de sol en el desierto impersonal de una habitación de hotel. Creo que, de algún modo incomprensible, la voz del retratista solitario se ha instalado en el centro de mi alma y me acompaña para siempre allí donde dirija mis pasos, ayudándome a reinterpretar mi realidad desde la quietud de su mirada.

jueves, 21 de mayo de 2009
Entrevista en "Estrella Digital"
Acaba de salir publicada la última entrevista sobre el Cuaderno de Viaje de "Madrid", en Estrella Digital. Os invito a leerla y a comentar, si os apetece...
PALABRAS DE PRÉSTAMO
Después, cuando por fin encuentro mi tesoro, lo primero que hago es escarbar en las primeras líneas, recogiendo palabras de aquí y de allá, para ver cuánto me atrae la marea de frases que impulsa su autor.
Pero en este rito de las “palabras prestadas”, hay algo más: una curiosidad latente, casi escondida, sobre todos aquellos que ya acariciaron esas páginas antes que yo; el vínculo invisible e intangible que se crea con los que las poseyeron y con los que las poseerán después, anónimos tras los renglones, congelados en un gesto cotidiano: tal vez reclinados en una butaca preferida, o arropados entre las sábanas, en la más absoluta de las intimidades; quizá viajando en el vagón taciturno del tren o del metro, o sentados ante una humeante taza de café, junto a un ventanal, en cualquier cafetería. Y, a partir de aquí, y mientras me rindo a la realidad alternativa de mi libro de préstamo, todos ellos me acompañarán, cogidos de la mano de mi imaginación, hasta que vuelva, satisfecha, la tapa del ese libro, tras devorar la última línea.
martes, 19 de mayo de 2009
Artistas con corazón: homenaje a Claudia Moya
FIRMA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID
domingo, 17 de mayo de 2009
VENECIA: LOS OJOS DEL VIAJERO

Ver es un reflejo involuntario que nos ayuda a orientarnos y a reconocer los lugares por los que nos movemos. En cambio mirar, requiere de voluntad previa, de curiosidad, de un impulso que nos lleva a la observación meticulosa del lugar elegido.
Tal vez, el momento en que más dispuestos estamos a mirar es cuando viajamos, cuando ponemos todos nuestros sentidos en tensión, receptivos y expectantes para retener imágenes, olores y sabores. Y así me encuentro yo cada vez que vuelvo a Venecia, cada año (desde hace 19), que intento comprenderla y amarla, que la miro, una y otra vez, dispuesta a hacerla mía.
Ella es mucho más que canales: es rumor de mar; sabor a bacalao mantecado y a risotto; olor a silencio y humedad, a café caliente y cremoso que espanta el frío corrosivo de los largos inviernos mágicos; es la voz ahuecada y ancha de los marineros que se saludan por la calle y de los que dan el aviso de su presencia en las aguas estrechas de los canales; es la mirada verdi-azul, mestiza, de muchos ciudadanos; es la calidez de los amigos que reencuentro de nuevo una y otra vez y que me transmiten el pálpito de las mareas que siguen dominando sus vidas.
Pero también es una multitud de chimeneas diferentes; una larga historia contada a través de los brocales de pozos. Es un misterio de puertas de agua y de meandros imposibles construyendo sus calles. Y, sobre todo, es ella misma en los barrios más tranquilos que sobreviven en los márgenes de la ciudad-escaparate, intentando zafarse de la invasión de miradas mecánicas de fin de semana.
Así, con estas palabras y todo el entusiasmo del que soy capaz, me voy adentrando poco a poco en este nuevo trabajo sobre Venecia (Venecia; “Cuaderno de Viaje©”, Ediciones Buchmann- todavía en proceso de creación). En los rincones escondidos, en los encallecidos recorridos turísticos, en las dificultades físicas y médicas de la reina del Adriático...
martes, 28 de abril de 2009
Autores que leen en voz alta
Y es que escribir es como una enfermedad: si no puedes hacerlo se te encaja una pena miserable en el alma y, si lo haces, vives siempre en la zozobra de sentir que nunca estás a la altura de tus expectativas. Por eso, los rostros de desilusión, de alegría o, con suerte, de entusiasmo, de los oyentes, son la prueba inconfundible del éxito o del fracaso del narrador. Por eso, sólo con los lectores delante, se pude saber la verdad con mayúsculas, esa que da tanto miedo provoca…
Yo, por mi parte, sólo puedo agradecer la oportunidad que me brindó el jueves pasado, día del libro, la Librería La Clandestina, para encontrarme cara a cara con mis lectores. El encuentro fue muy gratificante y me llenó de energía.
lunes, 27 de abril de 2009
Sábado de aventuras con Barahonda

El sábado pasado, en la Fnac de Callao, conté para los más pequeños "Barahonda y los Mayas". Jugamos a resolver juegos de concentración y lo pasamos fenomenal descubriendo algunos de los secretos del la vieja civilización Maya.
Gracias a todos por venir y espero que, muy pronto, comencemos a conocer otros muchos mundos maravillosos de la mano de Barahonda.
viernes, 24 de abril de 2009
La mágica noche de los libros

Ayer, día del libro, las librerías de Madrid se llenaron de actividades, lecturas en directo y excusas para que la gente se reuniera, cambiara impresiones y comprara nuevos textos.
Yo misma pasé un rato muy agradable en la librería La Clandestina, en pleno barrio de Malasaña, leyendo algunos de los pasajes de mi Cuaderno de Viaje “Madrid”.
Hubo tiempo para escuchar, para compartir ideas y rincones y para tomar un vino entre amigos.
Gracias a todos por vuestra presencia y por compartir conmigo esa tarde-noche llena de palabras.
miércoles, 22 de abril de 2009
¿Libros infantiles en formato electrónico?

Últimamente se habla mucho del libro electrónico: las empresas desarrollan soportes más pequeños y ligeros que no emiten luz y permiten almacenar miles y miles de páginas en tarjetas de memoria minúsculas. Abaratan los coste de producción y buscan precios competitivos en el mercado.
Sería una ingenuidad pensar que la misma energía creadora que ha arrasado la industria audiovisual no llegará nunca al libro. Sin embargo, los “viejos lectores” nos resistiremos durante algún tiempo a perder el aroma de la tinta y el papel, la relación táctil con las palabras, la calidez de nuestras paredes “vestidas de volúmenes de colores”.
Aún así, el libro de consulta, las enciclopedias y los atlas ya están siendo sustituidos por soportes que permiten dejar más espacio en nuestros hogares cada vez más pequeños.
Pero ¿qué ocurrirá con los álbumes ilustrados? ¿Desaparecerá también el gusto por sentarnos en la cama junto a nuestros hijos para leerles sus primeros cuentos? ¿Sustituiremos las páginas por pantallas de plasma en las que se proyecten, como dibujos animados, las imágenes estáticas de nuestras pequeñas historias, asfixiadas por una voz en off que omita las palabras impresas?
Yo creo que no, al menos no todavía. Mi hijo de tres años acaricia con sus manitas las enormes ilustraciones llenas de vida de sus cuentos y comienza a descubrir así las artes plásticas, los colores y las texturas, en una experiencia feliz e imaginativa que conecta su fantasía con el mundo exterior.
Tal vez, mi amor por los libros me hace ser incapaz de imaginar un mundo sin “historias de papel”. ¡Ojalá no me equivoque!
Los Mayas en la Fnac de Callao
sábado, 4 de abril de 2009
23 de Abril, día del libro, lectura de "Madrid" en La Clandestina

lunes, 30 de marzo de 2009
1er Aniversario del blog
Gracias a todos.....!!!!!!!!
Desde hace un año voy anotando en este blog mis experiencias y mis noticias. Quiero dar las gracias a todos los que lo habéis visitado y seguís mis andanzas.
domingo, 29 de marzo de 2009
En Bolonia: Una explosión de creatividad!!
Más allá de las transacciones comerciales que se realizan en la feria, Bolonia es un rincón en el que se dan a conocer los artistas plásticos de una manera muy fluída.Estos son los paneles en los que los ilustradores dejan muestras de su trabajo a la vista de todos los visitantes, facilitando sus datos y su contacto tanto a las editoriales que puedan estar interesadas como a otros creadores.
sábado, 21 de febrero de 2009
Y tambien en "Crecer Feliz"
viernes, 20 de febrero de 2009
lunes, 16 de febrero de 2009
HASTA SIEMPRE, CLAUDIA

En estos últimos días me han dado una noticia que me ha hecho estremecer: Claudia Moya, la ilustradora que dio vida magistralmente a mis personajes de “Las adivinanzas del Rey del Mar”, ha muerto.
Sólo puedo decir que ha sido para mí una enorme impresión enterarme de esta noticia y que, al menos, me queda el orgullo de haber compartido con ella la belleza de crear.
Todos los que la hemos conocido nos hemos sentido impresionados por su coraje, porque ella ha dado el mayor homenaje a la vida haciendo lo que mejor sabía hacer: ¡VIVIR Y DAR ALAS A SU FANTASÍA A TRAVÉS DE ESOS INCREÍBLES OJOS LLENOS DE LUZ!
Ojalá que allí donde esté, los que la rodean sientan la belleza que ella emana con la misma intensidad que yo la sentí.
Hasta siempre, Claudia
viernes, 2 de enero de 2009
sábado, 20 de diciembre de 2008
viernes, 19 de diciembre de 2008
martes, 16 de diciembre de 2008
domingo, 14 de diciembre de 2008
viernes, 5 de diciembre de 2008
Barahonda en la selección de la revista De Libros para estas navidades
sábado, 15 de noviembre de 2008
"Paloma Ulloa, la pasión del viajero", entrevista en la revista Nexos

lunes, 10 de noviembre de 2008
Barahonda y los Mayas

viernes, 10 de octubre de 2008
jueves, 3 de julio de 2008
domingo, 15 de junio de 2008
miércoles, 7 de mayo de 2008
CUADERNOS DE VIAJE
jueves, 10 de abril de 2008
Entrevista en la cadena ser
un Cuaderno de Viaje muy especial........
domingo, 6 de abril de 2008
Colonia Bellas Vistas
Museo del Ferrocarril
Convento de las Comendadoras
Ortopedia de la calle Carretas
Esto también es Madrid

Más allá de la gran urbe, Madrid sigue escondiendo muchos rincones provincianos que son los que realmente la hacen única. Poco a poco iré colgando aquí algunas fotografías de ese Madrid más desconocido, escondido en antiguas colonias de casas baratas, en barrios tranquilos por las mañanas y llenos de vida por las noches y en parques desconocidos.
domingo, 30 de marzo de 2008
PALOMA ULLOA BIOGRAFIA
En 1997, la Editorial Complutense publica “Madrid al detalle: la aventura de mirar hacia arriba”, que cosecha buenas críticas y llega a convertirse en un texto de referencia en las listas bibliografías especializadas, a pesar de tratarse de una obra atípica y personal que invita al lector a disfrutar de los elementos decorativos que pueblan los edificios de la ciudad de personajes fantásticos y sorprendentes, devolviendo a la urbe su estatura humana y lúdica.
No es hasta octubre de 2006 cuando vuelve a publicar, de nuevo para el público infantil, “Barahonda Bilón”: un texto en el que la autora retoma los clásicos de Navidad para crear una historia nueva en la que se funden las tradiciones de los Reyes Magos con la pujante figura de Papá Noel.
Tras el éxito de este álbum ilustrado, en mayo de 2007, Ediciones Buchmann publica “Las adivinanzas del Rey del Mar” (de la que se está preparando la tercera edición): una fábula didáctica e interactiva que invita al lector a resolver acertijos y a formar parte de la aventura.
Ahora, de vuelta a la literatura para adultos y a su pasión de viajera incansable, Paloma Ulloa abre la colección Cuadernos de Viaje®, de Ed. Buchmann, con “Madrid”: una guía de autor íntima pero exhaustiva, a través de la que explora el alma de una ciudad “poliédrica y cambiante” que “contiene una infinidad de perspectivas diferentes, de barrios, de gentes, de acentos, de bares alfombrados de servilletas blancas, agitadas por las conversaciones de las horas palpitantes del aperitivo”, dando de nuevo muestras de la magnífica riqueza expresiva de sus descripciones y de la plasticidad impecable de su fraseo poético.
En la actualidad está trabajando en “Barahonda y los Maya”, título con el que, su ya conocido personaje, abrirá una colección a partir de la próxima primavera que invitará a los más pequeños a recorrer a través de la historia y la imaginación la geografía del Mundo, y en la preparación de su primera novela que vera la luz en 2009.















