sábado, 22 de enero de 2011

e-Literatura II. La integridad de la obra (Reflexiones del Minotauro)

Foto tomada de laflecha.net


Hay una cosa que me preocupa seriamente con respecto a las descargas gratuitas de libros desde Internet y es quién protege al posible lector del contenido y quien protegerá la integridad de la obra, es decir, el legado del autor.

Es conocido por todos que en el entorno de las descargas de cine y música, se encuentran archivos que no contienen aquello que el “internatua” cree estar bajándose y que, bajo un título más o menos popular o reconocible, se oculta algo completamente diferente. En ambos casos, es fácil detectar el fraude y rechazarlo de forma casi inmediata. En cambio, en el caso del libro, si alguien manipula el contenido de una obra, altera el mensaje del texto, plagia o incluso usurpa el nombre del autor para difundir su propio trabajo, los lectores estarán indefensos ya que no podrán detectar el fraude hasta que hayan avanzado lo suficiente en la lectura.

¿Qué puede ocurrir entonces? ¿Quién y cómo acreditará la integridad del texto, su fidelidad? ¿Cómo podrá saber el lector, de forma inmediata, que lo que está leyendo es verdaderamente la obra original y no una falsificación?



Safe Creative #1101218310383


1 comentario:

maria dijo...

Lamentablemente, al internatuta que se "baja gratis" una peli, una canción o un libro, además de robar, le importan bien poco la calidad de la imagen, del sonido o si el texto es falso.

La Chica de las Burbujas