lunes, 27 de diciembre de 2021

“Cobardes”


“Cobardes. Siete relatos de gente como tú y como yo”.

Talentura libros

https://www.talenturalibros.com/cobardes


Al leer estos relatos el lector va revelando, lentamente, la radiografía de los seres comunes, anónimos “como tú y como yo” que, enfrentados a diferentes disyuntivas en sus vidas, destilan cinismo, pudor mancillado, bochorno por no haber tenido el coraje de enfrentarse al alumno humillador, egoísmo narcisista, o simple resignación ante el desprecio de quienes deberían amarlos.

Alejados de los héroes literarios, los personajes de “cobardes” se grapan a la realidad cotidiana y se defienden del miedo como mejor saben: huyendo.

sábado, 25 de diciembre de 2021

“Horda”


“Horda” de Ricardo Menéndez Salmón

Editorial Seix Barral


Reencontrarme con un texto de Menéndez Salmón siempre me produce una excitación especial, una curiosa y parpadeante agitación que abre una llaga por la que penetra una luz cauterizadora. 

Leyendo “Horda” he sentido a veces el pálpito de “Fahrenheit 451”, de “1984”, y hasta de “El planeta de los simios” y, sin embargo, es una obra muy distinta a cualquiera de ellas: es una reflexión sobre el mundo inmaduro en que vivimos, sobre el olvido, sobre la huida, sobre el vacío de contenido en el que han caído las palabras, sobre la permanente exposición a las imágenes - asfixiantes, alienantes -, sobre la rebelión y la soledad última en la que cada ser humano vive inmerso.

jueves, 23 de diciembre de 2021

Feliz Navidad

Brueghel el viejo

De vuelta a esta distópica Navidad pandémica, quiero desearos una prudente y feliz noche, cargada de buena literatura, de fotografía, de arte y de cine y, por supuesto, de buenas conversaciones.

¡Feliz Navidad!


Brueghel el viejo

miércoles, 8 de diciembre de 2021

Basura

Basura. Hemos construido sobre los desechos del consumo. Ya no tenemos raíces. Ya no convivimos con nuestros vecinos, ni con nuestros viejos, ni con nuestros hijos, que pasan de los brazos de los abuelos a los de las cuidadoras domésticas y de ellas a las guarderías.

Basura. Las calles son un relicario de restos posmodernos: latas de bebida abandonadas, envoltorios de patatas fritas, condones usados, pañales sucios sobre los descampados de barrios en eterna construcción, en eterna destrucción. 

Las calles huelen a hamburguesa y a pollo asado. A veces, pocas veces, también a cocido y a tortilla de patatas. 

Basura. Las consignas incendiarias de algunos salvadores políticos y religiosos son basura. Proliferan los tele predicadores religiosos en cadenas fantasma, los otros tele predicadores, los que culpan a los pobres, a los inmigrantes, a los progresistas, a los diferentes, están en todas partes, ya no sirve con cambiar de canal para no escucharlos, se meten en nuestros salones, en nuestra sopa, en nuestros sueños.

Basura. Nos alimentamos de basura procesada: grasas saturadas, conservantes, emulgentes, colorantes, espesantes, mejorantes, glutamato. Los niños meriendan bolsas grasientas de tentempiés en vez del eterno bocadillo de mi infancia, o el pan con aceite y azúcar, o el ingenuo y excepcional pan con chocolate. 

Basura. Trabajamos más horas, vivimos menos, tenemos menos libertad, vendemos nuestro tiempo para acumular más cosas. Nunca es suficiente. No nos paramos a mirar el cielo o los árboles, corremos hacia la casilla de salida de cualquier puente festivo huyendo de nuestras vidas sin mirar atrás. No nos gustamos. No nos amamos. Solo queremos escapar.

Basura. El Progreso de la compra a plazos y de la felicidad estandarizada es basura. La publicidad sigue vendiéndonos  cremas de belleza para mujeres maduras con rostros de treintañeras, los vehículos galopan libres sobre carreteras vacías que se convierten en eternos embotellamientos para esclavos cuando los usamos nosotros, los productos “exclusivos” los adquieren billones de personas y la libertad se reduce a tomar unas cervezas con amigos como si eso fuese un logro de esta era.

Basura. Todo lo que hemos aceptado sin pensar no es más que basura. Consignas, objetos, imágenes hipnóticas de un mundo que nunca ha existido, de una realidad virtual construida para mantenernos en la rueda del hámster del consumo. Basura.

sábado, 4 de diciembre de 2021

Marasmo


Europa vive en el marasmo. Rusia acosa sus fronteras. Es cautiva de los países que retienen la inmigración incontrolada y de su propia heterogeneidad hambrienta de fondos económicos.

La pandemia se revuelve. El pueblo quiere una libertad fingida hecha con los cascotes de la burbuja del consumo y la codicia.

África sigue asediada por la muerte, la Covid es el menor de sus problemas, antes están el hambre, la guerra, la sequía, el sida, el ébola y la malaria.

Los triunfadores son caudillos del codazo y el “estás conmigo o contra mi”. No hay matices. No hay reflexión. Las masas se polarizan, se enfrentan para aupar a unas pocas familias, anónimas que se enriquecen exponencialmente sobre los huesos consumidos de nuestro empobrecimiento. 

Nadie lo ve. Nadie mira hacia el agujero negro del fin de una era. Todo renacerá tras la destrucción. Otros escribirán la historia que nosotros no queremos construir. Otros.